Agustín Pichot rompió el silencio: reveló por qué Argentina está listo para organizar el Mundial 2035 y el egoísmo europeo en el rugby

El ex capitán de Los Pumas confirmó que Argentina ya «levantó la mano» ante World Rugby. Estadios de lujo, el Monumental como sede estrella y una alianza regional con Uruguay y Chile para ganarle la pulseada a las potencias del Norte.


El dirigente y referente del rugby argentino, Agustín Pichot, volvió a escena y no se guardó nada. En una entrevista exclusiva con Equipo Scrum, confirmó lo que era un secreto a voces: Argentina inició formalmente el proceso para ser sede del Mundial de Rugby 2035. Pero no lo hará sola; la estrategia es un «bloque sudamericano» que incluye a Uruguay, Chile, Paraguay y Brasil, transformando a la región en el nuevo epicentro del rugby global.

¿Por qué ahora y no antes? Pichot reveló un dato que pocos conocían: Argentina estuvo a un paso de postularse para el 2027, pero terminó bajándose para apoyar a Australia. «Coyunturalmente el país no estaba listo», confesó. Sin embargo, aseguró que el escenario actual es radicalmente distinto. Con la reciente visita de Alan Gilpin (CEO de World Rugby) a Buenos Aires, las cartas están sobre la mesa. El dirigente destacó dos factores clave que hoy nos ponen en carrera: infraestructura de primer nivel (con el estadio de River Plate a la cabeza) y una estabilidad financiera para que las empresas internacionales puedan operar sin los fantasmas del pasado.

El «bloque regional» como escudo La candidatura no es un capricho individual. Pichot subrayó que el crecimiento de los países vecinos en la última década —con hitos como el Súper Rugby Américas— le da una «madurez» a la región que World Rugby ya no puede ignorar. «Hay un momento donde hay que levantar la mano y decir: acá estamos», sentenció el ex medio scrum, quien ya mantuvo reuniones con Brett Robinson (presidente de World Rugby) para mostrarle que el centro de planificación en Cardales y los estadios argentinos están a la altura de cualquier potencia.

La guerra contra el calendario europeo Pero no todo es color de rosa. Pichot también puso el dedo en la llaga sobre el gran conflicto del rugby moderno: el calendario global. Aunque reconoció que la unificación es «atractiva», disparó contra la rigidez de las potencias del Norte. «Suena bien alinear todo, pero Europa no va a mover el Seis Naciones», advirtió con crudeza. Para Pichot, el poder económico de las ligas de Francia e Inglaterra es el principal tapón para un fixture más justo, dejando en claro que cualquier cambio real dependerá de «compensaciones económicas» que hoy parecen lejanas.

Argentina ya movió la primera pieza del tablero. Con el apoyo de la región y estadios que envidiaría cualquier selección del mundo, el sueño de Argentina 2035 dejó de ser una utopía para convertirse en un proyecto con fecha de inicio.

Crédito de foto y fuente: Scrum

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