Tras una investigación sin precedentes que demandó cuatro años, el ente máximo del rugby mundial sancionó a seis jugadores y a una médica del seleccionado georgiano. La maniobra consistía en la sustitución de muestras de orina previo al Mundial de Francia 2023.
Luego de la investigación antidopaje más extensa jamás realizada en el rugby, World Rugby confirmó que seis miembros del equipo masculino de mayores de Georgia y un miembro del personal de apoyo han sido sancionados. Los implicados participaron en la sustitución de muestras de orina durante un periodo prolongado antes de la Copa del Mundo de Rugby 2023, una práctica calificada como «manipulación o intento de manipulación» y prohibida por el Código de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) y la Regulación 21 de World Rugby.
Las sanciones individuales
Las suspensiones, que tienen carácter retroactivo e incluyen el tiempo de las suspensiones provisionales ya cumplidas, inhabilitan a los implicados para toda actividad relacionada con el rugby:
- Merab Sharikadze: 11 años de suspensión.
- Dra. Nutsa Shamatava: 9 años de suspensión.
- Giorgi Chkoidze: 6 años de suspensión.
- Lasha Khmaladze: 3 años de suspensión.
- Miriani Modebadze: 3 años de suspensión.
- Otar Lashkhi: 3 años de suspensión.
- Lasha Lomidze: 9 meses de suspensión.
La investigación: perfiles biológicos y ADN
El proceso se inició cuando el programa de manejo de pasaportes de deportistas de World Rugby detectó irregularidades en las muestras de orina. A partir de allí, se trabajó estrechamente con la WADA en investigaciones paralelas que incluyeron análisis de ADN y el re-testeo de muestras históricas almacenadas a largo plazo.
Si bien la hipótesis inicial sugería que las sustituciones buscaban ocultar sustancias para mejorar el rendimiento, la investigación no reveló evidencia que respalde esto. En cambio, se hallaron pruebas creíbles que apoyan la versión de los jugadores: la manipulación se realizó para ocultar el uso de sustancias que no mejoran el rendimiento, específicamente cannabis y tramadol.
Sanción a la Unión de Rugby de Georgia
World Rugby también encargó una investigación independiente sobre el rol de la Unión de Rugby de Georgia (GRU). Aunque el informe detalló que no hay motivos para imputar a la Unión bajo la Regulación 21 (antidopaje), el hecho de que múltiples integrantes fallaran deliberadamente en sus obligaciones se consideró una falta que «provoca el descrédito del juego» (Regulación 18.5).
La Unión aceptó la acusación de inconducta y accedió a una sanción que incluye una multa económica y la obligación de aplicar un plan de acción con reformas estructurales y medidas educativas para mitigar riesgos futuros.
El mensaje de World Rugby
Alan Gilpin, Director Ejecutivo de World Rugby, destacó la relevancia del caso: «Esta investigación de cuatro años ha permitido identificar la subversión del proceso de control y envía un mensaje claro de que somos defensores inquebrantables del deporte limpio».
