El apertura rosarino fue la gran figura de Atlético del Rosario, aportó 19 puntos en el infartante 46-45 y metió un festejo a lo Riquelme. «Ayer me imaginé una situación así, definiendo al final», confesó el goleador.
¿De qué planeta viniste, Manuel Nogués? El apertura de Atlético del Rosario fue elegido como el jugador destacado por «Banco Macro» en el monumental triunfo de Plaza sobre el SIC por 46 a 45, en el marco de la 9ª fecha del URBA Top 14. Para sellar una victoria verdaderamente épica ante los Zanjeros, el talentoso back rosarino metió un festejo inolvidable emulando el «Topo Gigio» de Juan Román Riquelme.
Para ser honestos, el apertura rosarino no debería participar más: el 2026 recién empieza y el 10 de Plaza ya demostró con creces que es el mejor jugador del torneo de Buenos Aires y, hoy por hoy, se ubica cómodamente entre los tres mejores jugadores de todo el rugby argentino.
Condiciones le sobran para jugar en cualquier nivel. Es un jugador determinante, elusivo, un playmaker y goleador de raza que le aporta muchísimo a la estructura del equipo porque, fundamentalmente, hace mejores a sus compañeros. Quizás uno pierda cierta objetividad con Manuel por el hecho de conocerlo desde chico, pero se merece cada renglón de este reconocimiento. Es un crack total y en el ambiente local tenemos la enorme fortuna de poder disfrutarlo todos los fines de semana.

Los números de un partido (y un año) que puede ser consagratorio
En la tarde histórica del Pasaje Gould frente al SIC, Nogués aportó la cifra de 19 puntos, producto de un try, un drop, un penal y cuatro conversiones (marcando una efectividad casi perfecta, ya que erró un solo envío a los postes).
Con esta cosecha en la 9ª jornada, el 10 de Atlético del Rosario ya acumula 131 puntos en lo que va de la temporada 2026, quedando a tan solo cinco unidades del líder de la tabla de artilleros del certamen, según los datos estadísticos del sitio web Rugby Champagne.
La palabra del héroe de Plaza
Una vez finalizado el encuentro, Nogués dialogó con ESPN, donde relató con total frescura sus sensaciones acerca de lo que fue la infartante remontada de Atlético:
«La verdad que en un momento pensé en tirar la toalla, ya ni llevaba noción de lo que pasaba en el partido. Aunque cuando nos empezamos a acercar me ilusioné de nuevo. Justamente ayer me imaginé una situación así, con una patada para dictaminar el final. Por eso me sonreía mientras todo iba pasando», afirmó.
Finalmente, el apertura puso especial énfasis en el entrenamiento diario y en el trabajo previo, considerándolo la clave fundamental para manejar la alta tensión en los momentos decisivos:
«Para mí patear es una responsabilidad hermosa, pero hay que darle mucho tiempo, mucho laburo. Podés ser el héroe o el villano, y por eso cuando garpa está buenísimo. Ahí entendés que todo ese tiempo que le dedicás en la semana da sus frutos».
