«Estoy destrozado»: Scott Robertson deja de ser el Head Coach de los All Blacks

Tras una revisión de fin de año que dejó heridas abiertas, «Razor» Robertson acordó su salida anticipada del seleccionado neozelandés. El entrenador expresó su orgullo por lo construido pero no ocultó su decepción por el desenlace: «Es el honor de mi vida».


El mundo del rugby se sacudió este jueves con una noticia que pocos esperaban a esta altura del ciclo: Scott Robertson ya no es el entrenador de los All Blacks. Lo que parecía ser un proyecto a largo plazo tras su llegada al mando del seleccionado más icónico del planeta, terminó de manera abrupta luego de la revisión de desempeño realizada por New Zealand Rugby (NZR).

A través de un comunicado oficial, el propio Robertson rompió el silencio para explicar los motivos de una decisión que, según sus palabras, nace del deseo de priorizar el bienestar del equipo por sobre su cargo personal.


Un balance con sabor a poco

En su mensaje de despedida, Robertson destacó el trabajo realizado con las nuevas camadas de jugadores, buscando dejar un legado a pesar de su corta estadía:

«Entrenar a los All Blacks ha sido el honor de mi vida. Estoy increíblemente orgulloso de lo que ha logrado este equipo y del progreso que hemos hecho. Hemos formado a un grupo de jóvenes jugadores con talento y hemos sentado unas bases sólidas para los próximos años».

Sin embargo, el tono cambió al referirse a la revisión de fin de año, donde las críticas o comentarios recibidos parecen haber sido el detonante de su salida. «Me he tomado un tiempo para reflexionar sobre algunos de los comentarios recibidos. Tras hablar con NZR, creo que lo mejor para el equipo es que yo dé un paso al lado», detalló con honestidad.

El futuro de los de Negro

La rescisión del contrato se da de «común acuerdo» y de manera anticipada. El objetivo de NZR es que el nuevo cuerpo técnico (aún por confirmar) tenga el tiempo suficiente para trabajar de cara a la próxima Copa del Mundo.

La parte más humana del mensaje llegó al final, dejando en claro que para «Razor» no es un adiós más: «Estoy destrozado por este resultado. Me preocupo profundamente por este equipo. Dada la delicadeza de la situación, no haré más comentarios», concluyó.


¿Qué significa esto para el rugby mundial?

La salida de Robertson abre un interrogante gigante en Nueva Zelanda. Tras años de éxito en Crusaders, su llegada a los All Blacks prometía una revolución que hoy se corta de raíz. El debate sobre la presión interna en NZR y las formas de evaluación volverán a estar en el centro de la escena.

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