El histórico wing de Los Pumas regresó de Europa y se sumó a la franquicia porteña para el Súper Rugby Américas 2026. Entre la nostalgia del club y la intensidad del profesionalismo, «Santi» explica por qué eligió volver y qué se encontró en un plantel que desborda juventud.
En el rugby, como en la vida, el tiempo lo es todo. Para Santiago Cordero, el regreso a casa después de una carrera brillante en los Exeter Chiefs, Bordeaux y Connacht no fue una decisión azarosa, sino un plan trazado por el corazón y la familia. Con 56 tests y 18 tries con la celeste y blanca en la mochila, el hombre de Regatas de Bella Vista hoy se viste de la casaca de la franquicia de Buenos Aires para ser el guía de un Pampas que busca su primera corona.
“La vuelta de Europa fue un poco porque me pesaba la edad de mi hijo mayor”, confiesa Santi en un alto de la pretemporada. El desarraigo y la escolaridad de sus tres hijos fueron la clave para que el wing de 32 años decidiera que el 2026 era el año del retorno.
Un puente entre Europa y el futuro de Los Pumas
La llegada de Cordero al Súper Rugby Américas (que coincide con la de otro histórico como Matías Orlando en Tarucas) le da al torneo un brillo de elite. Pero Santi no viene a «pasear»; viene a entrenar como si estuviera en el búnker de Los Pumas.
«Me encontré con un plantel muy joven con muchas ganas de aprender. Ellos son conscientes de que quizás en seis meses pueden estar en Los Pumas. La estructura tiene todo, estamos entrenando con una intensidad parecida a la del seleccionado», destaca el wing, quien disfruta de entrenar fuerte a pesar de ser el «veterano» del grupo (y el único casado con hijos entre tanto pibe soltero).


Competencia interna y jerarquía
Cordero se suma a una línea de backs que mete miedo, con la llegada de los ex Pumas 7s Agustín Fraga, Alejo Lavayén y Tobías Wade, además de Bautista Farise. Lejos de sentirse el dueño del puesto, Santi es claro con su rol: «Yo no quería venir a taparle un lugar a un jugador de proyección. Siempre que le sirva al equipo, voy a estar para transmitir el profesionalismo que viví».
Las claves de Cordero sobre el nuevo Pampas:
- Crecimiento: «Semana a semana el equipo crece un montón, los veo muy enfocados en salir campeones».
- Nivel del SRA: «Se nota que los chicos están muy bien preparados; el nivel del torneo se ve en los que saltan directo a Los Pumas o a Europa».
- El rol de guía: «Si alguno tiene una pregunta, soy feliz de transmitir algo de lo que me tocó vivir afuera».
Pampas tiene en Santiago Cordero no solo a un definidor serial, sino a un espejo donde los más jóvenes pueden mirarse para entender qué significa ser un profesional de elite. El «Rayo» está de vuelta, y el Súper Rugby Américas lo celebra.
Crédito de fotos: Prensa UAR / Pampas / Gonzalo Prados
Fuente: Prensa Sudamérica Rugby
